
El rey Juan
Carlos de Borbón y Borbón un verdadero fenómeno paranormal vivo. Primero os propongo una pequeña presentación de este fenómeno social que tanta polémica levanta su imagen en los últimos tiempos. (www.cervantesvirtual.com)
Juan
Carlos de Borbón y Borbón nació en Roma, el 5 de enero de 1938, donde
residía la Familia Real española en el exilio, desde que el 14 de abril
de 1931 se proclamara la República en España. Es el segundo hijo de los
Condes de Barcelona, Juan de Borbón y Battenberg (1913-1993) y María de
las Mercedes de Borbón y Orleans (1910-2000). Posteriormente, el joven
príncipe residió en Laussane (Suiza) y Estoril (Portugal) hasta que en
1948, cuando tenía 10 años, su padre y el general Franco acordaron,
según las Bases institucionales de la Monarquía Española de 1946, que realizara una educación conveniente
en España, una etapa de formación universitaria y militar, a la sombra
de las autoridades españolas del momento, a la que siguió una serie de
prácticas en las principales instituciones del Estado y viajes por
España y el exterior para conocer la realidad del momento.
El 14 de mayo de 1962 Juan Carlos de Borbón se
casó en Atenas con la primogénita de los reyes de Grecia, la princesa
Sofía, de cuyo matrimonio han nacido sus tres hijos, las infantas Elena
(1963) y Cristina (1965), y el príncipe heredero, Felipe de Borbón y
Grecia (1968). Tras la boda, el nuevo matrimonio se instaló en el
Palacio de la Zarzuela, decisión que conllevó algunos roces con su propio padre y Franco. Hasta el momento, D.
Juan había intentado mantener a Franco al margen del matrimonio de su
hijo al mismo tiempo que deseaba algún tipo de reconocimiento antes de
su definitiva instalación en España.
La Ley de Sucesión de 1947 declaraba que España era un Estado constituido en reino, aunque formalmente sin una monarquía y un rey. Esta forma de Estado fue ratificada posteriormente por la Ley de Principios Fundamentales de 1958 y la Ley Orgánica de 1967. El proceso institucional del franquismo establecía una monarquía singular, en la medida que era definida como la monarquía del Movimiento Nacional, con un carácter continuista de sus principios e instituciones. La denominada cuestión sucesoria
fue un proceso lentísimo e incierto hasta el último momento,
fundamentalmente por dos razones: la existencia de diferencias y
divisiones entre los distintos grupos del régimen franquista sobre su
forma institucional -monarquía, regencialismo, presidencialismo- y,
sobre todo, alrededor de la persona que debía ser el sucesor: Juan
Carlos de Borbón, Javier de Borbón Parma, Carlos Hugo de Borbón, Juan
de Borbón o incluso el futuro yerno de Franco, Alfonso de Borbón
Dampierre que, a su vez era hijo de Jaime, el segundo hijo de Alfonso
XIII. El gran temor de Franco era que España tuviera una monarquía
liberal, de ahí el control político de la sucesión y de la
supervivencia del régimen después de Franco.
El
22 de julio de 1969, las Cortes Españolas designaron a Juan Carlos
-nieto de Alfonso XIII e hijo de Juan, su quinto hijo- como sucesor de
Francisco Franco, como resultado de una decisión suya y súbita, en la
Jefatura del Estado, con el título de rey.
Los últimos años del régimen franquista fueron
muy complejos para el futuro monarca ya que tuvo que mantener un
equilibrio entre las activas fuerzas opositoras y las estructuras de la
dictadura, en un convulso contexto sociopolítico y la creciente presión
internacional, cada vez más crítica con el régimen político. El futuro
Jefe del Estado mostraba una imagen contradictoria e incluso una
incógnita: para unos era un elemento continuista del franquismo y para
otros una esperanza de cambio, hacia una democracia. Durante este
período, las relaciones entre padre e hijo fueron muy difíciles,
especialmente tras el resultado de la escabrosa cuestión sucesoria
que había adoptado personalmente Franco, al margen de la legitimidad
dinástica de la Corona, depositada en la persona de Juan de Borbón. El
padre de Juan Carlos fue el titular de los derechos dinásticos y la
Jefatura de la Casa Real Española, por transmisión directa de su padre,
el rey Alfonso XIII, hasta que en mayo de 1977 los cedió a su hijo, el
rey Juan Carlos, legitimando la sucesión en la Corona española.
Entre
el 19 de julio y el 2 de septiembre de 1974, Juan Carlos desempeñó, por
primera vez y de forma interina, la Jefatura del Estado por la
enfermedad de Franco, que ejercería nuevamente desde el 30 de octubre
al 21 de noviembre de 1975. El 22 de noviembre, dos días después del
fallecimiento de Franco, las Cortes proclamaron a Juan Carlos como rey
y con ello quedaba restaurada la Monarquía tras un paréntesis de 44
años, desde el 14 de abril de 1931.
La
transición de la dictadura a la democracia fue un proceso
extraordinariamente complejo en el que el rey Juan Carlos tuvo un
protagonismo especial, conjuntamente con las fuerzas políticas y la
sociedad española que fueron capaces de llegar a un consenso no
rupturista, sobre todo durante el período preconstitucional del reinado
(1975-1978): se logró transformar el sistema político desde dentro,
utilizando su propia legislación y con la ayuda de una parte de su
clase política, en la que tuvieron un papel esencial las figuras de
Adolfo Suárez y Torcuato Fernández-Miranda, presidentes del Gobierno y
de las Cortes, respectivamente. El pacto entre todos fue
esencial para suavizar la delicada coyuntura socioeconómica y fruto de
este espíritu de acuerdo fueron, por ejemplo, los decisivos Pactos de la Moncloa (1977). La Ley para la Reforma Política,
aprobada por referéndum el 15 de diciembre de 1976, abrió el paso a un
período constituyente que elaboró la actual Carta Magna.
La Constitución española de 1978
establece una monarquía parlamentaria y democrática en cuyo título II,
dedicado a la Corona, se recogen las prerrogativas apolíticas,
representativas y protocolarias del monarca, como Jefe del Estado,
árbitro y moderador del funcionamiento de las instituciones, además de
la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas. El fracaso del intento de
Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 representó un punto de
inflexión en el proceso de transición que consolidó definitivamente la
democracia española y la imagen del monarca dentro y fuera de España,
con numerosos premios y distinciones. Las relaciones internacionales,
especialmente con Latinoamérica, además del mundo árabe y los países
occidentales, la incorporación a la Unión Europea y la modernización
del Estado son los principales aspectos que marcan el reinado de Juan
Carlos I.
Desde el inicio del
reinado de Juan Carlos I (22 de noviembre de 1975) y hasta el momento,
distintas fuerzas políticas -conservadoras, centristas y socialistas-
de todo el espectro ideológico, han desempeñado el Gobierno español,
con seis presidentes distintos: Carlos Arias Navarro (Movimiento
Nacional, 1975-1976), Adolfo Suárez (UCD, 1976-1981), Leopoldo Calvo-Sotelo (UCD, 1981-1982), Felipe González (PSOE, 1982-1996), José María Aznar (PP, 1996-2004) y José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE, desde marzo de 2004).
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Como se señala en la presentación del monarca, nadie pone en tela de juicio su determinante papel en la transición democrática. Esta claro que no sabemos ni la mitad del como y del porque, paso lo que paso, muchas cosas no están muy claras en este periodo de miedo que acabo con una "imposición" de un sistema monárquico porque sí. Nunca hubo la posibilidad de elegir entre república y monarquía constitucional. La elección fue planteada en los términos mas bien, o Monarquía o dictadura. y eso es lo que hace que los jóvenes de hoy no están convencidos con esta votación, que nos venden los mas antiguos como elección libre del pueblo Español. Muchos jóvenes que no vivieron esta transición, y no fueron consultados para el establecimiento de esta monarquía constitucional, revindican hoy el derecho de elegir si quieren seguir o no, con esta monarquía.
En una democracia, limitar la libertad de expresión es una anomalía que hace un flaco favor a la misma democracia. Podemos hablar mal del presidente del gobierno, varios fueron insultados por sus contrincantes y no paso nada. Podemos poner a parir a los ministros, mofarnos de los obispos y hasta del mismo Papa, y no pasa nada. Pero criticas al rey y ya se te puede caer el pelo. ¿En nombre de qué, el monarca esta por encima de la libertad de expresión y de la posibilidad de criticar sus acciones?
Para los que no lo saben aún, soy Francés y Republicano. Aún así hay una linea Real que siempre a tenido mi simpatía, que es la linea "merovingiens" o "merovingios" en Español que tenían la estirpe espiritual Real para ser monarcas y gobernar sus pueblos en un desarrollo positivo para todos. Fueron la primera disnastia que reino en la mayoria de los territorios Franceses, Belgas, Alemanes. Pero rápidamente fueron borrados del mapa por otras estirpes, que se auto decretaron reyes, matando, robando e invadiendo pueblos y monarquías establecidas a la fuerza.
La polémica actual los sitúa, como descendientes de Maria Magdalena.
La dinastía Merovingia, procede de las tribus de los sicambros, situados en territorios
germánicos y que pronto empezaron a denominarse francos, cuando se desplazaron hasta la zona norte de la actual
Francia.
En el Siglo V, la invasión de los hunos,
contra el Imperio Romano, provoca un vació de poder, que aprovechan los
sicambros, y se desplacen hacia Francia y Bélgica, concretamente las
regiones de la Ardenas y Lorena, creando el reino de Australasia.
Los Merovingios amparaban su entronque con la descendencia de Cristo, basándose en dos teorías:
1.- La tribu de Benjamín, a la que pertenecía Maria Magdalena, habría sido expulsada de Israel,
desplazándose hacia "Arcadia" (parte de la actual Grecia, lo que antiguamente pudo ser Troya) y posteriormente,
habrían subido hacia el Danubio y después se dirigieron hacia en Rhin,
instalándose en los territorios germánicos, lo que actualmente , se denomina Alemania Occidental.
Los Merovingios se consideraban:
- Descendientes de Noe.
- Descendientes de los Troyanos. Ello, les ha llevado crear ciudades con
nombre troyanos: Paris, Troyes... y al uso de otros muchos nombre de origen
troyano.
2.- Maria Magdalena, arribo a las costas Francesas con su descendencia y entronco con los Merovingios.
Maria, natural de Magdala, conocida como Maria de Magdala o Maria Magdalena, es la Santa más citada por los Evangelistas.
Superando en citas, a la madre de Jesús, la Virgen Maria.
Ello, hace suponer, que tuvo una importancia crucial en la vida de Jesús. Con certeza, sabemos que :
- Maria de Magdala, era la hermana de Marta y Lázaro, el hombre a quien resucito Jesús:
Lázaro, levante y anda.
- La mujer, de la que Jesús expulso siete demonios.
- La mujer, que lavo y seco con sus cabellos, los pies de Jesús .
- Es la primera persona, a la que se aparece Jesús, después de resucitado.
- En determinado pasajes, se dice, que Jesús, expulso de Maria siete demonios.
No os voy a dar mas la lata con el tema de la estirpe "Real"de los verdaderos monarcas pero podéis investigar el tema y estudiarlo que es muy interesante. Bueno decía esto para revindicar que los borbones en la historia tienen pocas cosas por ser defendidos, pero esto es una apreciación mía, que no tenéis por que compartirla.
Aún así debo decir que soy "Juancarlista" pero sigo siendo republicano. Algo quiero añadir es que seamos o no monárquicos, esta monarquía ha desilusionado sus propios defensores, habiendo dejado entrar a plebeyos en su familia. Es un ultraje a lo que representa una estirpe Real, pero este tema esta muy acallado y no se dejan expresarse a la "corte" contra este atentado contra su propia casa que realizaron los borbones en este tiempo. Una monarquía que representa un sistema Democrático es como un mal chiste, porque jamas fueron en favor de la libertad de nada estos monarcas y así lo podemos comprobar con los escándalos de las últimas semanas por criticar al Rey y su familia.
Tengo muchas dudas que puedan seguir imponiéndose, el resto de su familia cuando fallecerá Don Juan Carlos I. Quizas quemar fotos de alguien puede representar un delito y provocar un estigma de violencia en quien esta victima de algo así. Pero seguir negando el derecho a las nuevas generaciones de pedir una nueva votación para saber si quieren seguir o no con estos inútiles gastos que representan todo el séquito Real que pagan todos los españoles con sus impuestos, seas republicano o monárquico, seria un error. Que se cobren mas dinero a los monárquicos para mantener su caprichito, a ver si quedan muchos...
Se esta escondiendo el bulto hace muchos años, y por tonterías de repente vuelve a salir a la superficie, porque el tema esta latente, lo quieran reconocer o no, los dinosaurios de la política que piensan que la transición debe seguir eternamente. Ahora no hay miedo a que vuelva una nueva dictadura, seria imposible consentirla, España pertenece a la Unión Europea cosas que de sobra la protege de que vuelva algo así. Se nos vende que el Rey es el arbitro entre republicanos y extrema derecha, pero ya otros organismos que se encargan de tales arbitrajes y no cuestan miles de millones al año, a los Españoles. La razón de ser de una democracia es evolucionar y rehacerse a ella misma y no quedarse anclada en cosas del pasado. Según el pueblo que es soberano y no el Rey. El pueblo dicta su voluntad en una democracia, nos guste o no. A mi no me hace mucha gracias que un pueblo ignorante a menudo tenga su propio destino en sus manos, pero por el momento es lo que hay. Hasta que seamos capaces de reconocer que el mejor sistema es la Sinarquía, debemos contentarnos con la democracia y asumir todas sus consecuencias. Un día os ilustrare sobre lo que es la Sinarquía pero no viene a caso ahora.
Viva Juan Carlos, aplaudamos su papel importante hasta ahora. Pero que sepamos diferenciar la conjetura de hace mas de 30 años con la actual que es muy diferente.
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